martes, 15 de abril de 2008

Se acerca El Día del Minotauro

Dice Luis Pestarini en la web de Cuásar:

“Muy pronto: el nuevo libro de Ediciones Cuásar, El Día del Minotauro, de Thomas Burnett Swann, novela finalista del premio Hugo y seleccionada por David Pringle como una de las 100 mejores novelas fantásticas en lengua inglesa.”


En algunas listas cercanas se estuvo hablando bastante sobre la Fantasía, y en general esos comentarios fueron hechos con bastante desprecio por el género. Esta novela corta hecha por tierra esas afirmaciones.
No voy a hablar demasiado del libro, más allá de adelantar que vale completamente la pena leerlo. Yo, que suelo tirar mucho más para el lado cienciaficcionero de la cosa, encontré muchas delicias dentro de este libro que ya tiene sus años en inglés, pero nunca había sido traducida a nuestro idioma. Puedo decir que:
  • No tiene nada que ver con Harry Potter, pero hay centauros.
  • No tiene nada que ver con El Señor de los Anillos, pero sí hay un conflicto.

El resto habrá que leerlo cuando salga el libro, en una colección que hasta ahora brilla por la calidad y variedad de su contenido.

Ah, me olvidaba: la ilustración de tapa va por cuenta de quien suscribe. Si tenemos que culpar a alguien, ése no es otro que el ya completamente inefable (valga la paradoja) Alejandro Alonso. (A propósito: ¿cuántas veces fue nombrado en este blog?) Claro, mi amigo se quedó calenchu con la tapa de Postales desde Oniris, que al final no salió (la verdad es que le pusieron otra muy, muy fea, que no hace honor al contenido), y ahora anda por ahí haciéndome el honor de proponerme para cosas como estas. Creo que a veces le sale bien: Luis agarró viaje, yo empecé a buscar y proponer ilustradores y a la vez intentar algunos bosquejos propios, bastante distintos a la tapa final, y en eso Luis se suelta con un “Una idea que tenía para la tapa podría ser un primer plano de una mujer de espaldas, desnuda (sólo se ve hasta la cintura), tal vez con el rostro ligeramente perfilado, y detrás la sombra grande del minotauro sobre el comienzo de un bosque. Pero es sólo una idea.”
Desde mi perspectiva, la línea de las tapas de esta colección tenía, en sus dos primeros libros, una identidad basada en la baja variación del color. Lo primero que se ocurrió fue continuar con eso, pero buscar colores que tuvieran fuerza suficiente como para verse aún a costa de no variar mucho en sus tonos. Hasta ese momento yo había realizado dos bosquejos: uno basado en una gama amarillo-anaranjada, bastante clara, y otra en rojo y negro. Con la idea de Luis, al fin pude completar el semáforo.

Así que ahora, con esta luz verde, Luis de vía libre a esta nueva incursión de Ediciones Cuásar.
Yo ya estoy esperando el siguiente.
Publicar un comentario