lunes, 9 de julio de 2012

Musas

Nuevamente, y ayudadas por el entorno, mis musas vuelven a atacar en conjunto. Ellas son algo torpes y en realidad muchas veces (me parece) no saben muy bien qué hacer. Pero lo hacen.

A mí me inquieta saber cómo funcionan mis ideas, cómo se genera en mí el impulso creativo. Como informático, imagino ese caudal de información que se acomoda, procesa, transforma y toma nueva vida, todo en background. No llego a entender la secuencia de estímulos, cómo es que influyen mucho más allá de lo racional, pero sí imagino que aquellas cosas que hago (que hacemos) apenas son la cima visible del enorme iceberg que se esconde bajo las tormentosas aguas de nuestro interior.

¿Cómo se da el estímulo creativo influye en mí, y en todos nosotros?
Más allá de eso está la pericia en obtener resultados de calidad, pero eso es otra cosa. Luego del acto de crear, que es hedonista y tiene valor en sí mismo, nadie nos puede quitar lo bailado.

2 comentarios:

Barbara Din dijo...

Yo también me la paso pensando en cómo se generan estas cosas, constantemente. Me da mucha curiosidad y siempre me fascina intentar descular los vericuetos de la mente humana. Tal vez algún día podamos charlar frente a frente sobre este interesantísimo tema. Me hacen falta interlocutores geniales. En mi entorno, no hay.

Carlos Daniel J. Vázquez dijo...

¡Hola, Barb!

¡Y dale! Cuando nos juntemos, juntos buscamos un interlocutor genial. En una de esas lo encontramos :)

Reconozco que Laura (mi Laura) tiene razón en algo: ella agarra a sus musas, las exprime bien exprimidas, ¡y crea!

No intento intelectualizar la creación, pero quisiera saber por qué a veces la necesidad de hacer cosas me pega tan fuerte. Es casi como el aire.