domingo, 27 de mayo de 2012

Vicios

Sentirse un renacentista en el siglo equivocado es un poco complicado. Más que nada cuando uno despunta los vicios de andar entre las ciencias y las artes, leyendo, estudiando, escribiendo programas para computadoras o literatura, casi indistintamente, o dibujando/pintando, que es lo que "más me llama la atención" en estos últimos tiempos.

Además, uno quiere estar con la familia, cubrir las necesidades de afecto propias y ajenas, ver amigos, cumplir con esa cuota de servicio a la sociedad que hace falta y viene bien... Digan que a uno le gusta trabajar, y que tiene trabajos de los que disfruta, pero tampoco es para andar tirando cuetes.

¿Cómo es? ¿Cómo se hace? Necesito que el tiempo se estire, que me dé más sin correr tan rápido. Y encima hay que dormir, comer, ir al baño... ¡viajar! ¿Dónde están esos teletransportadores que me prometieron?
Puedo aprovechar, como sardina parada, y leer algo en el subte, entre empujón y empujón. Pero no me veo preparando una ilustración, o escribiendo (bueno, sí, corregir textos así se puede... a veces). Y sumemos ahora que me empezó a picar bastante la arquitectura...

Es complicado. Voy a tener que empezar a dejar estos vicios. Así no hay tiempo que alcance.
Publicar un comentario