sábado, 12 de febrero de 2011

Skeletons in the closet

¿Quién, de chico, no ha tenido miedo de abrir un armario?
Vamos, al menos una vez todos tuvimos miedo a hacerlo, o a entrar a una habitación completamente a oscuras.
Recuerdo, incluso, haber jugado al "tren fantasma" en algún living, de casa o en la casa de amiguitos, sorteando mesas, sillas, palos de escoba, todo en la más completa oscuridad.
Pero ya que hablábamos de títulos (o hablaba yo, digamos que "recientemente"), no puedo olvidar el título que figura aquí arriba. Su autor es alguien que escribía canciones en el aire. No sólo canciones: inventaba tramas, historias increíbles, spots publicitarios, carteles, frases, parodias de canciones...
Un chico brillante que ese año, en la costa y de vacaciones, me tuvo varios días con eso. Pero se ve que le insistí tanto, que lo pudrí. (¡Cuac!)
Uriel, ¿te acordás de esto?

El asunto es que la canción era muy buena, contaba una historia bien armada y la música era bastante pegadiza. Y hoy, que los zombies y el terror parecen estar de vuelta, esta canción tranquilamente podría servirle de cortina a una película de muertos.
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