viernes, 29 de julio de 2005

Qué fantástico este arte

Hoy le llegó el turno al otro hijito digital.
La idea para Arte Fantástico es bastante anterior a su concepción. Primero pensé en armar una página para mostrar obras de Rodolfo Contín, un viejo amigo y mi gurú en esto del arte digital, lamentablemente fallecido (y a quien aún le debo la muestra). Como yo ya tenía armado algo, probando en casa algunas cosas a nivel técnico, pensé que hacer una galería que pudiera armarse sola y poniendo los autores y sus obras distribuidos al azar (Rodolfo amaba la magia del azar) podría ser algo interesante. Pero por asuntos personales el tema no prosperó y quedó suspendido hasta que el viento le fuese favorable.
Después apareció Urbys y allí sí la idea fue cobrando forma.
Primero lo primero: nació entonces el Centro de las Artes de Urbys, como un cuentito más de los que habitan la pequeña ciudad virtual. Ya con la idea en marcha, y ahora por un problema de infraestructura y logística (por el peso y la ubicación física de los archivos de imágenes), sumado a una mala idea de diseño (un laberinto siempre distinto, que hice pero nadie lo entendía) la idea tampoco pudo germinar.
Hasta que un día se me encendió la lamparita y entonces sí todo fue viento en popa.

La primera premisa a la hora de construir A.F. fue compartir el espacio con otros creadores, cosa que por suerte funcionó. La segunda fue que sólo habría material de artistas argentinos, latinoamericanos y españoles. Hoy visitan la muestra varias decenas de personas por semana (hubo picos más altos) y una treintena de artistas confía en mostrar allí sus obras, cosa que me pone muy contento.
Tampoco puedo olvidar el apoyo de la Fundación Ciudad de Arena, que me brinda el espacio dentro de su sitio. Les estaré siempre muy agradecido, porque de otra forma hubiese sido casi imposible armar la muestra.

Si visitan Arte Fantástico, mucho cuidado: a pesar de que no se muestran como un laberinto, las salas (hay una por autor) cambian de posición todo el tiempo. Tengan en cuenta, entonces, que es necesario llevar alguna cuerda, muchas miguitas, o al menos una simple tiza que les pueda servir para marcar el camino. Ojo, no es para preocuparse demasiado, ya que en todas las salas hay un baño.

¿Cómo? ¿Que todavía no visitaron la muestra?

Nota: Lamentablemente (en abril de 2009), el sitio de la Fundación Ciudad de Arena parece no estar disponible. Pero sí podemos gozar de la muestra en el sitio de la revista Axxón, Ciencia Ficción en Bits.
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