lunes, 9 de julio de 2007

Profetismo literario

Álvaro Altozano recogió estas palabras de Ezra Pound y las publicó en la lista de Axxón:

"Los artistas son las antenas de la humanidad"

Aprovecho estas palabras para referirme a algo que aún no leí (por ahí se dijo, pero si fue así me lo perdí), y es que lo que para mí importa es la sensibilidad, la visión del escritor ante determinado hecho. Y la importancia que esto tiene en una literatura como la que nos ocupa, llena de ideas y conjeturas, puede hacer la diferencia. Allí, y en la coherencia del universo que se presenta, reside la belleza de lo que a mí me gusta de la ciencia ficción. Porque, después de todo, uno cuando escribe no puede aislarse del entorno, de las cosas de todos los días que lo embeben e influencian, y esa sensibilidad de artista que algunos perseguimos y otros tienen naturalmente se muestra, a veces, en obras que perdurarán en mi recuerdo. Tuve la suerte, en el último tiempo, de leer relatos memorables.
Para no irme muy lejos en el tiempo me basta con recorrer el índice de este mes en Axxón ("Linaje" y Gaya" como máxima expresión), y también en la revista Cuásar, con el cuento de Laura Ponce a la cabeza.
Con el paso de los años, la ciencia ficción cuenta cada vez con más autores que explotan esa veta, que usan esa antena. Y también, tal vez sin quererlo, autores "de afuera" se acercan al género, "coquetean" con él, quizá porque sienten que aquí es donde todavía pueden decir algo. Algunas veces son intentos fallidos, apenas embebidos en la "estética" cienciaficcionera. ¿Está mal? No lo sé.
Lo importante es que la literatura de ciencia ficción lentamente se va extendiendo. La tecnología actual, pletórica de efectos especiales, hace que los fuegos de artificio del género entren primero por los ojos, vía cine, pero no dudo que algunos extenderán ese gusto a la literatura. Algunos aflojarán porque sólo buscaban diversión, pero otros van a buscar más allá. Y unos pocos escribirán. Tal vez alguno de ellos logrará transmitir su sensibilidad a lo que escriba, para que el ciclo se repita, pero potenciado.

Cuando hoy está nevando en buena parte de mi país, en lugares donde nunca o muy rara vez ha pasado, cuando empiezo a notar la presencia de temperaturas extremas y "tiempo loco", acabo de ver, este fin de semana nomás, el enorme recital que con el nombre de Live Earth se extendió por varias ciudades del mundo. No sé qué pensar al saber que uno de sus impulsores fue Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos durante la administración Clinton y candidato perdedor ante este desastre para la humanidad que es George Bush. ¿Hubiéramos tenido un mundo mejor bajo un gobierno de Gore? ¿Habrían firmado los EE.UU., bajo la administración de Al Gore, el tratado de Kioto?

Yo no creo que la ciencia ficción sirva para profetizar, pero sí creo que puede ser la voz que alerte y obligue a pensar, a tomar decisiones que a la larga serán importantes. Cuando los hombres de negocios y la lacra política ven el futuro como un escenario donde buscar las mejores oportunidades de ganancia, los artistas, con su sensibilidad, pueden ser la antena que capte y reemita, procesada y potenciada, las consecuencias morales, sociales y físicas de los actos desmedidos que el hombre, en su ceguera y egoísmo, es capaz de cometer.
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