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domingo, 15 de diciembre de 2013

Hasta las manos

Hay momentos y momentos. A veces, hacerse de un tiempito con la cabeza relativamente fresca se hace una tarea imposible. Y es por eso que no paso por aquí para ponerlos al tanto de mis andanzas axxonitas.

Sin embargo, que hay algunos hitos que no se pueden dejar pasar así porque sí. Por ejemplo, que Axxón superó los treinta millones de visitas a su portada. Ya hablé de eso en el editorial de este mes de diciembre: a pesar de que cada vez ese número parezca menos relevante (——porque hay muchos accesos directos a otros sectores de esa enorme red que es el sitio——) igualmente es un número más que interesante para un medio dedicado al género fantástico. Si a eso le sumamos que el número que está en marcha (y que crece a lo largo del mes, como siempre) es el 250 (porque la revista tuvo número 0), creo que tenemos razones suficientes para festejar.

En un plano más personal, tengo que hablar de uno de mis proyectos más entrañables: llegamos (de nuevo, ahora en el blog) a las quinientas tiras publicadas de El Encarrilador. Y a pesar de los intentos de continuarla, debo decir(me) que por ahora seguirá así. Hay varias razones; pero la más importante es que de encarar el proyecto nuevamente quisiera hacerlo de una manera que hoy no puedo ni imaginar. Igualmente, creo que por este lado puede haber un par de novedades, aunque ninguna sea la continuación de la historia.

Por último, las ilustraciones. Creo que me salen cada vez más aceptables. Me siento conforme con los resultados actuales, siempre teniendo en cuenta que se hacen en ratos libres y de ninguna manera profesionalmente. Con la salida del número 20 de la revista PRÓXIMA logré colocar una portada en cada una de las revistas que más quiero: ¡cartón lleno!


Pero no puedo quejarme de nada: esto, sumado a la vida familiar, forma parte de lo que significa Ser Axxonita.

martes, 6 de agosto de 2013

Cien estampitas

La original, en el blog.
Hace unos minutos, nomás, acabo de subir la ilustración número 100 a Digitales y AnalógicAxx. Tendría que ver cuál fue el ritmo de publicación, pues generalmente acompañó y reflejó, hasta ahora al menos, mi fiebre ilustrativa, y también las épocas en las que por una u otra causa no hice nada.
Tampoco sirve para ver cuán famoso me hice, pues no creo que un blog de este tipo, hecho por un tipo como yo, pueda alcanzar fama alguna. Quiero que simplemente sirva para mostrar lo que mal o bien me sale, lo que creo publicable (hay otro montón de cosas que no llegarán allí, seguro), y tal vez como un documento histórico para que después alguien diga, en un futuro muy lejano, "¡mirá en qué boludeces perdía el tiempo!".
Mientras, y si no lo hicieron, pasen y vean, a modo de restrospectiva.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Dialogando con M.C.Carper

Mario C. Carper (MC para los amigos y conocidos) es otro amante de la ciencia ficción y del arte gráfico. Hace historietas, ilustra y también escribe, y lleva desde hace bastante tiempo una larga historia llamada "Enfrentamiento de los Dioses". Y entre otras cosas tuvo el buen tino de armar una suerte de diálogos con gente del mundillo del  fantástico "y otras artes" (tal como dice él). Estos díálogos son por lo general muy suculentos, en los que se ven las ideas de los invitados y en las que Mario va intercalando sus propias opiniones y nuevas preguntas, en un ida y vuelta que, al menos a mí, me resultó interesante en todas las que pude leer.
Hace unos días apareció publicado el diálogo que se dio entre nosotros, que quizá alguna vez extendamos o continuemos, porque creo que quedaron varios casas para decir (y eso que fue largo). El resultado puede leerse aquí.
¡Gracias, Mario!

sábado, 13 de noviembre de 2010

Lecturas y escrituras

Lecturas:
Otra grata sorpresa de parte de Claudia Cortalezzi: su Una simple palabra, me gustó mucho, y es algo que ya tengo incorporado desde los primeros cuentos que le leí en Axxón. Bastante prolífica, Claudia va haciendo su lugar en el fantástico argentino a muy buen ritmo. ¿Cómo escribe? No da demasiadas vueltas para mostrarnos una visión oscura de lo fantástico, rozando el lado gore del realismo mágico a veces, pero siempre inclasificable. Esa es lejos su mejor faceta. Quizás en eso resida la potencia de sus escritos. Recomiendo su lectura. [Una simple palabra, Editorial Andrómeda].
Por supuesto, estoy devorando Cuásar 50-51. Como ya había leido algunos cuentos (a razón de la tapa) la empecé por la no-ficción, que en el caso de casi todas las publicaciones argentinas del fantástico es al menos tan buena como en lo ficcional. Muy interesante la reseña de Claudio Barbeito sobre estos 25 años con Cuásar, porque en parte es la historia de nuestro país en este último cuarto de siglo. También leí el ensayo de Eric S.Raymond, su Historia política de la Ciencia-Ficción, con la que en parte coincido aunque sea una visión más que nada norteamericana del género.También ya fueron deglutidas las Bibliográficas y el Et-Al, así que ya arrancaré con la lectura y relectura de las ficciones, que en este número doble festeja de lo lindo este medio centenar. Y más allá de que no sea el número con más páginas (Luis me corrigió, ya hubo un número de casi 300) así en formato libro se ve impresionante, y ya está en mi biblioteca junto al libro de Axxón, los otros libros de ediciones Cuásar y los pocos donde puedo llegar a encontrar un cuento de mi autoría.

Y ya que hablamos de mis cuentos, después de muchísimo tiempo me puse a escribir algo (con pretensiones literarias) de nuevo. Como siempre, la musa me agarra cuando estoy debajo de la ducha, despavilándome, así que deberá perdonarme si no recordé bien sus palabras; después de todo la culpa la tiene ella, por soplarme cosas siempre en las situaciones menos oportunas. Se trata de un cuento en parte político, en parte relacionado a cómo somos.
Veremos si llegamos a algo...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Una tertulia encarriladora.

Aunque parecía imposible, al final pude estar presente en la Tertulia de Buenos Aires de este mes.
Las razones eran varias: ver a amigos a quienes no veía hacía ya mucho tiempo, reencontrarme con el "ambiente" cienciaficcionero local, al menos en parte, estar presente en la salida de Cuásar y cumplir con una vieja promesa.
Escrachado al llegar a la Tertulia.

Vamos por partes.

Cuásar 50-51, ya en mis manos.
Muy linda quedó la Cuásar 50-51. Bonita de afuera (no debería decirlo, pero quedé sorprendido con su calidad final), suculenta por dentro con sus doscientas páginas de calidad garantizada. Hablando con Luis Pestarini, es muy probable que este formato se mantenga (aunque con menos páginas). Me recuerda a Nueva Dimensión.

Con Luis Pestarini, editor de Cuásar (al centro) y Marcelo Di Lisio, responsable del nuevo diseño gráfico de la revista (derecha).


¡Promesa cumplida!
Pero yo también tenía otros motivos personales para estar de festejo. Supongo que sabrán que El Encarrilador cumplió 500 apariciones, que está ahora de vacaciones, haciendo su propio revival en el blog de al lado y tomando impulso para volver. Lo que no muchos saben es que hace algo más de un año, había prometido a un amigo entregarle el borrador cuando la tira terminara esta etapa. Ayer fue ese día. Martín, espero que disfrutes de los dibujos (vas a ver que hay diferencias con respecto al resultado final pero el espíritu es el mismo), y que no se te ocurra cumplir esa promesa de "cuando te mande los muchachos este cuaderno va a valer más". No creo que sea así, pero en cierta forma (ja) es un halago. Por algo sos el fan número 1 de El Enca.
Como siempre, me quedé con ganas de compartir más. Como siempre, me quedé con ganas de ver a algunos que esperaba encontrar y no fueron (Santiago, se te extraña).
Y de vez en cuando vos, que estás leyendo esto y no fuiste nunca, podrías pegarte una vuelta. Si te gusta la literatura fantástica no podés dejar de acercarte.

domingo, 24 de octubre de 2010

Se acerca el verano

Si aun no han leido esa gran historia que es "Las islas del verano" (Ediciones Cuásar) traten de conseguirla y léanla. Aparentemente Ian R. McLeod gusta de personajes controvertidos, historias alternativas y una buena imaginación. Si a eso le sumamos una gran sensibilidad humana (que la noto en las tres historias que conforman este libro y en otras que he bebido en otras fuentes), la tarea de darle una cara de presentación se hace mas fácil. De hecho, para este libro terminé eligiendo la imagen más oscura, porque se me ocurrieron otras, que tambien me gustaban (en especial una de dos ciclistas atravesando el campo escocés, cerca de la costa).
Ya comenté hace poco cómo imagino el proceso de creación de una portada (aunque ojo, tampoco estoy inventando la pólvora): debe contar algo que enganche, pero sin deschavar, y debe tener fuerza y decirle al posible lector "vení, animate".
No sé si lo logro, pero sé que me gusta pasar por todo el proceso de creación, para el cual muchas veces quedan imágenes descartadas, por la razón que fuere.
Las islas del verano (en realidad "The Summer Isles") tiene muchas imágenes sugerentes, pero hay una que para mí hace un quiebre, un antes y un después en lo que va pasando. Y esa imagen es la que impulsó la tapa.
No voy a contarles esa escena, porque es mejor leerla dentro del contexto, pero sí les quiero mostrar otra imagen que forma parte de ese universo y que también está en el libro. Un detalle, nada más. Y si bien lo que se ve en este afiche no es exactamente lo que se lee en él (imaginen de dónde salió ese texto) lo que ilustra tiene el mismo espíritu.
Este es un claro ejemplo de propaganda política, de guerra, porque la realidad no resultó ser tan así...
No les cuento más. Sólo les dijo lo siguiente: ahora que viene el verano, piénsenlo dos veces antes de embarcarse hacia las islas.

jueves, 21 de octubre de 2010

El original

Les había comentado que la tapa de Cuásar 50 fue confeccionada continuando y alterando un viejo modelo 3D hecho con POV-Ray. El mismo tenía un par de cosas que no me gustaban, en especial el rayo que baja de la nave y la nave en sí (que parece, creo, un velador). Pero sí me gustaban el ambiente, los dirigibles, y el resto del paisaje, incluyendo la iluminación.
Aquí está esa primera imagen:

domingo, 17 de octubre de 2010

Los 50 de Cuásar, "dominados"

Muchos (o algunos) de ustedes sabrán ya de mi relación con las tapas de la colección de libros de Ediciones Cuásar. Pero si bien colaboré en las portadas de El día del Minotauro, Las Islas del Verano y El Jardin de las Delicias, hasta ahora nunca había colaborado con la revista.
Esta era una ocasión muy especial: no todos los días una publicación en papel, temática (y de esta temática, Ciencia Ficción y Literatura Fantástica, tal como se presenta a sí misma bajo su nombre), logra alcanzar los cincuenta números.
Junto con Axxón, Cuásar es una publicación que ha influido mucho en mis lecturas y en mi forma de ver el género fantástico/especulativo, y desde que comencé a colaborar con el proyecto (gracias a la idea de Ale Alonso, siempre lo repito) me siento halagado de poder participar en las que considero las dos publicaciones más importantes dentro del género fantástico que se editan aquí, y seguramente de las más importantes en el mundo de habla hispana. Y así como Axxón es la publicación digital más importante dentro del género, pienso que Cuásar lo es dentro de las que se editan en papel.

Pero vamos a la tapa.

Para mí, hay dos formas de llegar a una portada: una es leyendo el contenido y haciendo una cuidadosa elección de qué motivo ilustrar para mostrar lo suficiente e invitar a la lectura, pero sin mostrar demasiado, develando así algún concepto clave de la historia. Ahora después del resultado, siento que eso es bueno para un libro, donde a mí, como lector, me gusta encontrar algo relacionado al contenido, pero que no deschave demasiado. Más en el mundo de la ficción especulativa y fantástica, donde hay muy buenos ilustradores, y muy buenos trabajos, de esos que uno ve y se le cae la baba por lo maravilloso.
Ese fue, entonces, el primer acercamiento: leer algunas de las historias que saldrán en el número y tratar de ilustrarlas. Así nacieron dos bocetos de ilustraciones, donde una de las dos fue descartada de plano (no conseguí mostrar lo que imaginaba al leer el comienzo de ese cuento memorable) y la otra avanzó bastante más pero, si bien estuvo en manos de Luis Pestarini para que la considerara, al final fue descartada.
Hubo, además, otros acercamientos. El primero de ellos fue continuar, mezclando, dos ilustraciones que había visto en los muy buenos bocetos de diseño de Marcelo Di Lisio (quien ideó la nueva identidad visual de la revista). No pasó de un borrador apenas escaneado, aunque seguramente la seguiré porque me resultó muy sugerente.
Por último, me quedaba otro acercamiento: los 50 de Cuásar. ¿Qué podía hacer que pudiera evocar los cincuenta números de la revista? Imaginé hacer algo con las 50 tapas, pero iba a necesitar un trabajo de recolección que no podía encarar. Pensé en una frase de Luis con respecto a esta ocasión: "algo como el logo de la Fox", que él dijo como broma hace unos meses, pero de la que tomé nota mental. Recordé el número anterior, en cuya tapa se ve, a la orilla de un río, una enorme torre... de ajedrez. Y estaba el número 50...
A mí me gusta jugar con el número de la publicación. Si ustedes se fijan, casi todas las tapas de Axxón que hice hasta ahora (al menos desde la 119) incluyen, en algún lugar de la ilustración, el número en cuestión. ¿Cómo incluir el número 50 dentro de la ilustración de manera visible, pero sin que molestase?
Y ahí se desencadenó todo: la torre de la tapa 49 de Cuásar y la forma en la que la misma fue aparentemente confeccionada (un render 3D), algo grande, según la sugerencia de Luis, el número 50. También otras cosas: un ícono importante de la Ciencia Ficción es el monolito de 2001, odisea del espacio., y, si bien suele confundirse, las marcas en los sembrados que aparentemente dejarían algunos ovnis suelen confundirse con algo de Ciencia Ficción.
Así que ya tenía algunos elementos: Un enorme sembrado, un monolito, un 50, algo que debía verse importante en cuanto a su tamaño, y la imagen renderizada de una torre de ajedrez a las orillas del agua.
Aquí, y gracias a mis conocimientos de un lenguaje de programación de modelados 3D llamado POV-Ray, que muchos consideran anticuado pero que a mí sigue dándome satisfacciones por lo que puedo conseguir a partir de la escritura de su código, decidí que esta tapa también sería un render. Y enseguida recordé un par de trabajos que, si bien muy distintos, ya contenían elementos importantes dentro de lo que quería usar. Por un lado, una imagen que se llamó "Dirigibles" y que nunca había usado, que ya contaba con el ambiente que quería poner en la tapa, dados sus colores. Por el otro, la escena de una partida de dominó que ya he posteado en este blog. El dominó aportaría el 5-0 que necesitaba para representar los 50 y que, a suerte de monolito, podía plantar en medio de la escena y generar así una imagen que, por contrastes y tamaños, fuese al menos surrealista. Para aumentar ese grado de maravilla, transformé los cinco círculos del dominó en cuevas que se adentran de él y, en uno de ellos, una cascada. Completa la imagen alguien bajando desde la cima del dominolito, a rapel, tal vez con intenciones de escapar de esos dirigibles que asechan como tiburones.

Tras colocar los títulos y los textos correspondientes, la tapa quedó así:

Ahora sólo resta esperar a que los ejemplares sean impresos y distribuidos para que llegue a mis manos y ver qué tal quedó en papel.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Pamplona en San José 05

Hace un tiempito les comenté que el (para nosotros) mítico bar de San José 05 (San José y Rivadavia, de esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires) estaba cerrado y en obras.
Nuevamente hoy (y por la misma causa: acompañar a mi hijo a comprar cosas para su clarinete) volví a pasar por la esquina y me encontré con la buena nueva de que ya funciona allí un nuevo local de comidas (llamado "Pamplona"; mi gran sagacidad me dice, no sé por qué, que seguramente harán allí comidas españolas). El interior ha sido remozado por completo (no tuve oportunidad de entrar, pero prometo fotos de su nuevo interior en un futuro próximo), y al cambiar de lugar el mostrador y el acceso a la cocina ahora es más ancho y menos largo. La verdad es que se lo ve bonito.
Insisto en que deberíamos, alguna vez, hacer algo y poner allí una placa en recuerdo del CACyF y todo lo que hemos pensado y vivido allí dentro.

sábado, 3 de julio de 2010

San José 5

Olvidé hacerles un comentario.
Hace un par de semanas pasé por la esquina de San José y Rivadavia, más conocida por todos los viejos aficionados a la CF de Argentina y en especial de Buenos Aires como San José 05, y me llevé una amarga sorpresa: un grupo de obreros estaba sacando escombros del bar, que se veía demolido en su interior.
No sé qué van a hacer ahí, aunque supongo que alguien (seguramente un nuevo dueño) va a hacer algo más "moderno".
El asunto es que allí conocí a muchos de mis amigos. Allí se conocieron muchos de los que hoy llevan adelante la Ciencia Ficción Argentina. Ese lugar era el faro que alumbraba la tarde/noche de los viernes, y allí se acercaban los que vivían en el interior con la seguridad de encontrar a alguien. Ahí conocí o nacieron Axxón, Cuasar, Dipsus, El Pozo, Gurbo, NuevoMundo, Perian, creo que también Sinergia y seguramente otras publicaciones que ahora no recuerdo (sepan disculpar).

Sea lo que sea, creo que deberíamos dejar allí alguna huella...

domingo, 20 de junio de 2010

Volviendo a la CF

Lecturas:
Estuve un tiempo leyendo cosas por afuera de la Ciencia Ficción,en especial la colección de libros del entrañable (y extrañado) Gordo Soriano. Amo sus cuentos del sur, en especial todos esos que tienen que ver con el fútbol. Y sus reportajes, y su imaginación. Tengo una sana envidia hacia sus diálogos desopilantes, y hay algunas escenas de sus novelas que creo merecen imprimirse y colgarse de un cuadrito.

Hace unos días volví al género. Primero con el número 6 de Próxima, que me llegó el domingo siguiente a la Tertulia de Buenos Aires de este mes (que se movió a los sábados y entonces no puedo participar... digamos que me llegó al otro día, bah). Y llegó a través de Ale Alonso. Nota: esta entrada se empezó a escribir la segunda semana del mes y luego quedó colgada. En ese momento anoté "Parece jugoso, al menos en cuanto a la cantidad de páginas y a la sabida calidad de los autores que participan. Un verdadero lujo". Y en general no me equivoqué, pero arranca con un cuento tan, pero tan bueno, y termina con otro, tan genial, que lo del medio un poco se pierde. Recomiendo no perdérsela, consíganla como puedan, pero háganlo.

A futuro: Preparándome para el número 50 de Cuásar, que saldrá después de mediados de año y tendrá formato libro. Ya se estuvieron colando algunos nombres (info que me llegó, otra vez vía Ale Alonso) y parece que será un festejo a todo trapo.

Axxón: ¡No afloja! Así que no dejen de leer el material que allí sale. Ya nombré en otra entrada el cuento "Vuelvo en siete minutos", de Saurio, pero hay más, mucho más (recomiendo para el que tiene poco tiempo los cortitos de Ficción Breve). Pero claro, ustedes vana decir que yo, fana de Axxón, hable de Axxón, es trampa. Pero tiene un fanatismo bien merecido.

Con estas tres revistas, mas el excelente trabajo que está haciendo Santiago Oviedo con NM, el bastión de la CF argentina (principalmente porteño y bonaerense) está muy bien defendido.

Les debo mis comentarios sobre El Jardín de las delicias, la novela de Paula Ruggeri, y sobre las antologias de Cuentos de la Abadía de Carfax, que espero poder hacer en algún momento tal como estas obras se merecen.

sábado, 8 de mayo de 2010

Tengo siete minutos

Bueno, tal vez, tenga algo más que siete.
Como verán, y como sabrán quienes me siguen y/o conocen (¡ja!) ando bastante desaparecido. Es que este año vino como la mona con bolonquis para un lado y para el otro.
No importa: a mal tiempo, la mejor cara posible. Y teniendo cuenta que soy bastante feo, no tuve ni tiempo de festejar los seis años del Enca tal como él se merece. Recién hoy, por fin (y después de un tiempo) me hice tiempo para armar una tira, que ya está en manos de Edu Carletti.
Por otro lado, también sabrán que está disponible el nuevo libro de la colección de Cuásar, El Jardín de las Delicias, de Paula Ruggeri. Reclámenlo en las librerías que suele estar, aunque no muy visible (los lugares bien visibles son más caros que las góndolas de CocaCola en el supermercado), y si no escríbanle al editor, Luis Pestarini, de Ediciones Cuásar.
Pero lo que me trajo hasta acá es un cuento de Saurio. No es la primera vez que hablo de este autor, que es uno de los de mi generación que más me gustan. Escribe bien, variado, filosa y corrosivamente. Pero sobre todo lo hace muy bien: las suyas nunca son historias comunes, y si bien le conozco el estilo nunca sé la cuerda que va a tensar, ni la rosca que le va a dar a esa vuelta de tuerca que siempre tiene a mano. Otro de los buenos autores que siempre podemos disfrutar en Axxón.
Gracias a la bondad de la gente de Axxón (Edu Carletti y Silvia Angiola) pude leer e ilustrar este "Vuelvo en siete minutos", otro cuento con Ignatz Niemand como protagonista. El resultado, recién publicado en el número 207 de Axxón, abajo:

domingo, 21 de marzo de 2010

La yapa: la tapa

Hacer tapas de libros se está transformando en uno de mis placeres. Ya he contado en alguna vieja entrada cómo se dio esto, pero podemos decir que toda la culpa y responsabilidad debe recaer sobre Alejandro Alonso (y no insisto más). Debo agradecer a Luis Pestarini, que sigue confiando en mí para trabajar en las tapas de la colección de libros de Cuásar, y a Paula Ruggeri, la autora del libro El Jardín de las Delicias, por darme una idea para la ilustración (y ya es la segunda vez que lo hace).
Una de las ventajas que tengo es que puedo leer el material: para mí es imposible hacer la tapa sin conocer a fondo el contenido. Y si uno encima tiene la suerte de disfrutar del mismo, si la trama te inspira, bueno, así es mucho más fácil.
No quiero agregar mucho más, pero ahora que la tapa es de conocimiento público (el lanzamiento del libro ya fue anunciado), me animo a compartirla con ustedes.

jueves, 18 de marzo de 2010

Noticias de varios colores

Buenas.

Las cosas andan un poco abandonadas nuevamente por este lado. Las causas son muchas, por empezar eso que solemos hacer seguido, que es trabajar, y después algunas otras formas de despejar la cabeza, que por lo visto necesitaba para recuperar fuerzas creativas.
Intentaré hacerlo con calma, porque no lo quiero hacer ni muy largo, para no aburrir, ni muy desordenado, pero estoy en la cama, descansando la espalda, y con tiempo para desquitarme del abandono que sufrió este canal de comunicación: ¿Hay alguien del otro lado? ¿Alguien que no sea yo lee esto?

Y voy a ir del hoy para atrás, esperando no olvidarme de nada, pero seguramente habrá algún ida y vuelta, porque en estos últimos meses pasaron muchas cosas.

La mala noticia es que estoy con una lesión un poco tonta (una hernia de disco, ya encontrada después de años de decir "no tenés nada", pero que debo seguir investigando con algún especialista). Lo comento porque es bastante molesta y me saca las ganas de estar sentado dibujando (escribir puedo hacerlo en la cama, si es necesario, pero no es algo que ahora mismo me llame la atención). Sigo escribiendo mucho.... pero es código (programas de computadora) o material educativo.
Sin embargo, Febrero fue un mes extraño, ya que estuve presente en al menos dos medios:
En la revista Próxima, donde apareció un cuento mío, esta vez firmado a mi nombre (ya había aparecido en Axxón, pero con seudónimo), Se trata de "El recado cumplido", en el que utilicé 10 palabras elegidas por Jorge Luis Borges (un viejo ejercicio traido por Sergio Gaut vel Hartman a su Taller 7). Este tipo de trabajos me dio bastantes satisfacciones, porque otro par de cuentos que escribí y de los que más quiero fueron disparados por grupos de 10 palabras: "La Picazón" y "¡Rataplán!". Estas palabras fueron extraidas de listas encontradas en el blog homónimo.
Y ya que hablamos de Axxón, en Enero y Febrero salí varias veces: desde la tapa de este segundo número (realizada por completo con ta tabletita que me compré a fin del año pasado), algunas ilustraciones de cuentos y, como sin pena ni gloria, la aparición de un breve titulado "Rituales de la moda".
Lo curioso es que hoy recibí a través de la lista de Axxón (si les gusta la CF y no están anotados ahí corran a hacerlo) en siguiente mensaje, de parte de Ricardo Giorno:
Vino la maestra de lengua de 6to. grado de la Esc. Nº 1 - D.E. 17 y me trajo unas hojas tamaño carta, impresas a una cara.
El título ya me entusiasmó: "Antología de Ciencia Ficción 2010"
"¿Se lo vas a dar a tus alumnos?", le dije. "Sí, lo dejo porque los papis van a venir a encargarte los juegos"."¡¿Buenísimo! Por fin los pibes van a disfrutar algo entretenido en lugar de los plomazos que siempre dan". "Esa es la idea". Y se fue.
Y yo me fui directo al índice, tal como chancho a la batata, y ahí,  entre Bradburyes y Asimoves, me topé con "Rituales de la moda" del escritor argentino Carlos Daniel Joaquín Vazquez.

¿No está bueno?

Un abrazo
Ric
Claro que está bueno, es una alegría y una sorpresa, y me parece interesante que los maestros se ocupen de dar a conocer no mi obra, sino la CF como género LITERARIO y no cinematográfico, solamente, investigando y viendo qué sale. Seguramente esta maestra lee Axxón y ojalá pueda ponerme en contacto con ella y ese curso para saber qué le llamó la atención de ese cuentito como para incluirlo en la antología. Si a los pibes se les mueve algo al leerlos, si alguna maestra se toma el laburo de investigar e incluir material "no clásico" en su currícula, al final, parece que vale la pena.

Pero estas no son todas las cosas que pasaron en esos meses. Seguí trabajando con la tapa del nuevo libro de la colección de Cuásar ("El Jardín de las Delicias", de Paula Ruggeri, con lo cual Luis Pestarini comienza en esta colección con su apuesta local), que ya está en imprenta y muy pronto estará disponible. Esta imprenta es más exigente con la forma de entregarles el material, así que tendré que aprender más cosas de diseño editorial, algo que me interesa cada día más y a lo que me gustaría dedicarle algo de tiempo,

Otra cosa sobre la que quería escribir es sobre El Enca. Después de mucho tiempo, esta semana me atrasé. Por un par de razones logísticas y técnicas (se rompieron un par de PCs en casa y andamos escasos de medios informáticos, con las herramientas que uso para hacer la historieta en la única máquina disponible y que compartimos cinco personas) sumado a que no puedo estar mucho tiempo sentado más allá del obligatorio (y que es mucho tiempo diario), perdí el enorme buffer de tiras que habíamos creado (creo que llegamos a más de 20) y ahora estoy en cama y sin las tiras, ¡caracho! Pero El Enca sigue, y muy pronto estará de nuevo on line, sumando muy posiblemente su propio sitio (veremos cómo hacemos para coordinar con Edu Carletti, de concretarlo, la aparición de la tira en Axxón, en donde se estrenarán las tiras y seguirá todo tal como hasta ahora, porque Axxón es la casa principal del Enca, eso es claro y obvio). Así que el sitio será para comentar y hacer otras cosas, ya veremos.

Volvamos a Próxima, porque aunque llegué tardísimo pude acercarme a su fiesta de cumpleaños, donde me perdí la charla de la editora (Laura Ponce) pero que me sirvió para ponerme en contacto con varias personas y además hacerme del numerito del que ya les hablé. No se pierdan ni la tapa (magistralmente creada por Guillermo Romano en base a "El Eternauta" ni la entrevista a Francisco Solano López. ¡Ni el resto del material! Esta revista no sólo mantiene su calidad número a número, sino que mejora todo el tiempo. ¿Cuál será su tope? Sé que Laura tiene muchas ideas, así que no lo sabremos.

Otra revista importantísima que llegó a mis manos es Cuásar, con su número 49. No me voy a poner a hablar de la calidad de la revista, porque siempre es muy buena, aunque quiero que tengan en cuenta el título "Elefantes melancólicos". No sé qué puede decirles el título, pero no se lo pierdan, hagan lo posible para hacerse con su número de Cuásar (Axxón, Cuásar y Próxima, qué terna de publicaciones, un lujo total para la literatura fantástica argentina. Y eso que no nombro a NM, con lo que estoy siemdo injusto hoy, pero me debo la lectura de un par de números para hablarles con mayor certeza).

Sigamos.
Volviendo a Axxón, hay muchas, muchas cosas para leer. Desde los editoriales de Eduardo hasta los cuentos, uno por uno, pero yo rescato a un autor que en un primer momento no me gustó (en una antología armada por la gente de la Feria del Libro) pero que se me ha revelado como un grande, creativo y sorprendente. Ese autor es Saurio. Busquen sus cuentos y no se van a arrepentir.

Otros autores y libros que vengo siguiendo/leyendo: Ricardo Germán Giorno y Claudia Cortalezzi, quien me hizo llegar la antología armada por gente de uno de los talleres de Marcelo Di Marco (Cuentos de la Abadía de Carfax) Yo leí la segunda antología, pero hay más y ya sé quién será la antologisa de la siguiente... El asunto es que me dio muchas ganas de leer los demás, porque casi todos los cuentos me gustaron mucho (rescato uno, además de los de Claudia y Ricardo) llamado "Perras in the nai", del cual les debo el nombre del autor.

Estoy leyendo Talón de Hierro, de Jack London. Es un libro soberbio, muy distinto a lo que ya había leido de este autor. Se trata de una distopía que retrata muy claramente... nuestra realidad ¡ja! En fin... cuando lo termine les cuento. Por ahora es una mazazo en la cabeza. También estoy siguiendo la reedición y publicación en los kioscos de diarios y revistas de las obras del Gordo Osvaldo Soriano, a quien lamentablemente perdimos muy joven. ¡Qué manera de manejar los diálogos! ¡Qué manera de hacer creíble lo desopilante!
Un libro que tengo muchas, pero muchs ganas de leer es Tríptico de Trinidad, de Carlos Gardini.

Bueno, al final me extendí mucho más de lo que pensaba, así que la corto acá. No sea cosa que me quede sin material para otras entradas. Por ejemplo, no dije nada sobre otros blogs (¿no les nombré el de Ale Alonso, Cronoelipsis, ni Las Armas del Reino II, de Saurio? ¡Qué raro!).

La sigo en la próxima, la cama llama a la fiaca, y la verdad es que debo descansar.
¡Habrá más información para este boletín!

sábado, 6 de febrero de 2010

Tertulia de Buenos Aires - Febrero de 2010

Como ya es habitual, este primer viernes de febrero nos juntamos en Banchero de Once en la númeronosécuánta Tertulia de Buenos Aires. Como era de esperar en un mes de vacaciones, no fuimos demasiados, pero seguro, seguro más que 10, por que yo llegué tarde, cosa de la fuerte lluvia (puede haber influido en otros), salida tarde del trabajo y previa pasadita rápida por casa (todo un tour, mire) y es probable que varios se hayan ido antes.
Pero igual la pasamos bien. Yo me traje el número 49 de Cuásar y el 5 de Sensación!, que apenas pueda devoraré y comentaré.
Hablamos de muchas cosas, entre ellas sobre la falta de sutileza de la publicidad actual (amigo Fraguita, hay un regalito de los tertulianos para tí, irá por mail privado).
Y como prueba de que allí estuvimos, va una foto. Ustedes evalúen a las actrices y la situación, que seguramente dará para comentar.



Iniciamos aquí dos nuevos juegos:
a) "Conozco a los de la foto, que son...". Si no ponés todos los nombres, perdés (Gana sólo el primero que lo haga, claro).
b) "Yo estuve en la Tertulia, ¿y vos?" Si estuviste y no te anotás, perdés.

Para el primero que responda al primer juego habrá premio en la próxima Tertulia.
Para el que responda al segundo juego... bueno, ir a a Tertulia es premio suficiente.

sábado, 23 de enero de 2010

La mutabilidad de los vicios

Buenas, querida gente. Espero que hayan arrancado bien este nuevo año. (Bueno, no les escribo desde el año pasado, ¿verdad?)
El asunto es que todo parece haberse volcado hacia el lado de la gráfica, quedando el texto allá atrás, relegado. Suele pasar, estos son hobbies y como tal hay que tomarlos, para placer propio y, si se puede, también para placer ajeno.

Lo que les quería contar es que pude al fin darme uno de esos gustos que uno quiere darse de vez en cuando y muchas veces no puede: me compré una tableta de dibujo. No me compré quizá la mejor de todas, pero la que adquirí (una Genius G-Pen F509) se está transformando en un vicio. Nunca pensé que me podría adaptar tan rápido, y noto que los programas que uso para dibujar se comportan distinto en relación a cuando se usa el mouse, aprendí más teclas de atajo que nunca y con una mano en el teclado y la otra en el lápiz la estoy pasando bien durante mis (cortas) vacaciones de este año.

Y lo primero que hice, completo y con un fin determinado, fue ilustrar un cuento para Axxón. Se trata de un cuento de Ricardo Germán Giorno (quien ya me está acostumbrando a leer muy buenos cuentos de su factura) que se llama La inmutabilidad de los ciclos. Calculo que en poco tiempo podrán leer este cuento (y ver la ilustración completa, de la cual aquí dejo un fragmento). No se preocupen, yo les aviso, je...



De lo que estoy casi seguro es que no usaré la tableta con El Encarrilador; el estilo utilizado para su factura marca mucho la forma en que se ve, y no quiero que eso cambie demasiado, no al menos por ahora hasta que termine toooda esta larga etapa en la que está inmerso y sobre la que ya les anduve contando.
Bueno, puede ser que sí la use para el desarrollo de algún fondo, de algún escenario... Veremos.

Bueno, nada más por hoy y los dejo con la preview de la ilustración.

Ah, una última cosita: pronto habrá más novedades por el lado de Cuásar.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Las Islas del Verano: Habemus Tapa

Bien. Vuelvo después de mucho tiempo sin andar por acá (no había nada interesante que contar... bueno, sí, había algo relacionado al editorial de Axxón de noviembre, pero no tuve tiempo de hacer nada).
Y vuelvo con algo que se viene dando desde este año: las tapas de la excelente colección de libros de Cuásar. Esta vez fue el turno de Ian R. McLeod, un autor al que a partir de este libro seguiré de cerca, pues me gustaron mucho las tres historias que leí (y que componen el libro), y en especial Las Islas del Verano, novela corta que ha ganado los premios Sidewise y World Fantasy. La historia trata sobre una realidad alternativa donde los Aliados son quienes pierden la Primera Guerra Mundial, y eso hace que el curso de los acontecimientos ya no coincidan con los de nuestra propia realidad. Aquí se ve la maestría de este autor, que trabaja muy bien desde un personaje muy bien y profundamente delineado para mostrarnos en qué consiste el cambio. En partes me recordó a otra ucronía llamada El último día de la Guerra, de Christopher Priest... pero esa ya es otra historia.
El libro se completa con otras dos historias de muy buen nivel y de distinto "color": Nueva luz sobre la ecuación de Drake está ambientada en un futuro relativamente cercano y está relacionada con la famosa ecuación, el proyecto Seti y, por otro lado, con la transformación de los cuerpos con el uso de nanomáquinas. La tercera historia, Isabel de la Caída, está en el límite entre la ciencia ficción y la fantasía, pues habla sobre una transformación político-religiosa que transcurre en un planeta muy, muy lejano, pero podría haber sido una más de las historias de Aladino o, tranquilamente, un cuento de uno de mis autores favoritos: Carlos Gardini.
Y aunque las tres historias parezcan completamente distintas (y lo son), todas bailan alrededor del mismo leitmotiv, ya que nos hablan sobre dos temas humanísimos: el amor y la soledad.
Creo que Luis Pestarini está haciendo un trabajo impecable como director y seleccionador de esta colección, que ya lleva cuatro títulos (tres publicados, uno a punto de salir). Sólo resta esperar que lleguen a las librerías. Y que pueda seguir creciendo como colección, claro.
Por lo pronto, aquí está la tapa de Las Islas del Verano.



Nos escribimos...

martes, 15 de abril de 2008

Se acerca El Día del Minotauro

Dice Luis Pestarini en la web de Cuásar:

“Muy pronto: el nuevo libro de Ediciones Cuásar, El Día del Minotauro, de Thomas Burnett Swann, novela finalista del premio Hugo y seleccionada por David Pringle como una de las 100 mejores novelas fantásticas en lengua inglesa.”


En algunas listas cercanas se estuvo hablando bastante sobre la Fantasía, y en general esos comentarios fueron hechos con bastante desprecio por el género. Esta novela corta hecha por tierra esas afirmaciones.
No voy a hablar demasiado del libro, más allá de adelantar que vale completamente la pena leerlo. Yo, que suelo tirar mucho más para el lado cienciaficcionero de la cosa, encontré muchas delicias dentro de este libro que ya tiene sus años en inglés, pero nunca había sido traducida a nuestro idioma. Puedo decir que:
  • No tiene nada que ver con Harry Potter, pero hay centauros.
  • No tiene nada que ver con El Señor de los Anillos, pero sí hay un conflicto.

El resto habrá que leerlo cuando salga el libro, en una colección que hasta ahora brilla por la calidad y variedad de su contenido.

Ah, me olvidaba: la ilustración de tapa va por cuenta de quien suscribe. Si tenemos que culpar a alguien, ése no es otro que el ya completamente inefable (valga la paradoja) Alejandro Alonso. (A propósito: ¿cuántas veces fue nombrado en este blog?) Claro, mi amigo se quedó calenchu con la tapa de Postales desde Oniris, que al final no salió (la verdad es que le pusieron otra muy, muy fea, que no hace honor al contenido), y ahora anda por ahí haciéndome el honor de proponerme para cosas como estas. Creo que a veces le sale bien: Luis agarró viaje, yo empecé a buscar y proponer ilustradores y a la vez intentar algunos bosquejos propios, bastante distintos a la tapa final, y en eso Luis se suelta con un “Una idea que tenía para la tapa podría ser un primer plano de una mujer de espaldas, desnuda (sólo se ve hasta la cintura), tal vez con el rostro ligeramente perfilado, y detrás la sombra grande del minotauro sobre el comienzo de un bosque. Pero es sólo una idea.”
Desde mi perspectiva, la línea de las tapas de esta colección tenía, en sus dos primeros libros, una identidad basada en la baja variación del color. Lo primero que se ocurrió fue continuar con eso, pero buscar colores que tuvieran fuerza suficiente como para verse aún a costa de no variar mucho en sus tonos. Hasta ese momento yo había realizado dos bosquejos: uno basado en una gama amarillo-anaranjada, bastante clara, y otra en rojo y negro. Con la idea de Luis, al fin pude completar el semáforo.

Así que ahora, con esta luz verde, Luis de vía libre a esta nueva incursión de Ediciones Cuásar.
Yo ya estoy esperando el siguiente.