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domingo, 15 de diciembre de 2013

Hasta las manos

Hay momentos y momentos. A veces, hacerse de un tiempito con la cabeza relativamente fresca se hace una tarea imposible. Y es por eso que no paso por aquí para ponerlos al tanto de mis andanzas axxonitas.

Sin embargo, que hay algunos hitos que no se pueden dejar pasar así porque sí. Por ejemplo, que Axxón superó los treinta millones de visitas a su portada. Ya hablé de eso en el editorial de este mes de diciembre: a pesar de que cada vez ese número parezca menos relevante (——porque hay muchos accesos directos a otros sectores de esa enorme red que es el sitio——) igualmente es un número más que interesante para un medio dedicado al género fantástico. Si a eso le sumamos que el número que está en marcha (y que crece a lo largo del mes, como siempre) es el 250 (porque la revista tuvo número 0), creo que tenemos razones suficientes para festejar.

En un plano más personal, tengo que hablar de uno de mis proyectos más entrañables: llegamos (de nuevo, ahora en el blog) a las quinientas tiras publicadas de El Encarrilador. Y a pesar de los intentos de continuarla, debo decir(me) que por ahora seguirá así. Hay varias razones; pero la más importante es que de encarar el proyecto nuevamente quisiera hacerlo de una manera que hoy no puedo ni imaginar. Igualmente, creo que por este lado puede haber un par de novedades, aunque ninguna sea la continuación de la historia.

Por último, las ilustraciones. Creo que me salen cada vez más aceptables. Me siento conforme con los resultados actuales, siempre teniendo en cuenta que se hacen en ratos libres y de ninguna manera profesionalmente. Con la salida del número 20 de la revista PRÓXIMA logré colocar una portada en cada una de las revistas que más quiero: ¡cartón lleno!


Pero no puedo quejarme de nada: esto, sumado a la vida familiar, forma parte de lo que significa Ser Axxonita.

lunes, 1 de abril de 2013

Disquisiciones inocuas

Siempre, de una manera u otra, volvemos a rizar el rizo.
Me refiero a la ya eterna discusión sobre géneros literarios y la literatura en general, entre la capacidad de las grandes editoras para ocupar omnipresentemente las vidrieras y lo cortos que nos quedamos los demás a la hora de ocupar ese lugar que creemos nuestro.
Voy a pensar en esto, pues ya estamos en abril y en estos días arrancará un nuevo número (el 241) de Axxón.
Están invitados a opinar.

Nos escribimos,
Daniel

Pd: el título de la entrada es el nombre de una vieja sección de Axxón, creada por Fernando Juliá.

sábado, 2 de marzo de 2013

240 números de Axxón

Hay números que, si uno los piensa, son escalofriantes. Este es uno de ellos: doscientos cuarenta números de una publicación hecha verdaderamente a pulmón no es algo que se dé tan seguido. Más si esa friolera de números responde a una trayectoria que ya superó la mayoría de edad.

Ahora mismo, mientras escribo estas líneas (y tal como vengo haciendo en los últimos meses) estoy escribiendo el borrador de lo que será el editorial de este número. Seguramente este tema deberá estar presente, aunque también hay otros que me están dando vuelta en la cabeza y también quiero que estén.
Y pienso, también, en mis amigos editores, en su capacidad para dejar claras sus ideas en una página, en los tantos y tando editoriales que Eduardo Carletti ha escrito para Axxón. "¿Cómo hacés?", le pregunté alguna vez, cuando sabía que había estado trabado. "Me siento a escribirlo y sale, porque en realidad está ahí", fue a veces la respuesta. Y es como los cuentos que salen de un tirón, que en realidad están dentro de la cabeza, procesados en background, y prácticamente sólo resta volcarlos en palabras.

Sea como sea, en horas, nomás, sabré el resultado.

sábado, 19 de enero de 2013

Enero tardío

Buenas.

Diversas razones de índole personal hicieron que el año axxonita (no mío, sino de Axxón) arrancase un poco más tarde que de costumbre, pero cuando lo hizo, me parece, fue contundente.

Cuando me llegó el primero de los cuentos (cuando le llegó a mi alter ego, el ilustrador) lo disfruté enormemente. Al volver a leerlo, durante el armado, volví a disfrutarlo, y creo que es un cuento que puede gustarle mucho, por ejemplo, al escritor Alejandro Alonso, quien gusta mucho de los rulos temporales (y no hablo del jopo del Capitán Kirk).
Luego, un artículo clase Z... Z de "zombi", claro, tan en boga últimamente. Aquí, de vuelta el alter ego haciendo de las suyas, esta vez sobre fotos de una marcha zombi por la ciudad.

Igual, poco pueden estas ilustraciones contra la maravilla, entre tantas maravillas, que nos regala cada tanto Guillermo Vidal, y que esta vez, nuevamente, utilizamos como tapa.

Por cierto, y como si todo estuviese flotando por ahí y uno pudiera captarlo, un editorial que parece hilvanar el número, aún cuando fue escrito antes de conocer el contenido del mes. Así se dan las cosas, a veces.

Todavía, el número 238 de Axxón no murió, así que vaya uno a saber qué sorpresas deparará. Y el año recién comienza.

Espero que para todos sea un año fabuloso.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Un regalo de Navidad

Hay un cuento de Yoss (escritor cubano) que se llama "Los meandros de la historia" en el cual, en clave de humor, una organización se dedica a acomodar la historia humana según las necesidades de sus clientes.

No, no es exactamente eso lo que pasó, pero siempre viene a mi cabeza ese titulo cuando los vericuetos y rizos de la realidad parecen armados para que calcen a la perfección, como en las películas y los libros.

Hay una palabra que es el Alfa y el Omega de toda la historia que quiero contarles. Esa palabra es "Despedida".

Déjenme explicarles. Conocí a Diego Fernando Prado Riestra por razones laborales, trabajando en HP. Luego de un par de proyectos juntos, yo me moví a otra cuenta y luego dejé la empresa, pero mantuvimos el contacto.
Por otro lado, conocí a Laura Ponce a través de Axxón, y aunque ella dejó la revista para dedicarse a sus propios proyectos (en especial su revista Próxima) siempre estamos en contacto, y tengo la dicha de que hoy Laura sea una de mis mejores amigas.

¿Qué los une?
La imagen en cuestión
Resulta que Laura me pidió, hace un tiempo, una ilustración para un cuento. La misma no cumplía con ciertos requisitos (caía en el peor de los pecados: contaba de más) y fue reemplazada por otra. Sin embargo, la ilustración inicial me había gustado y la agregué como ilustración libre en Digitales y AnalógicAxx, mi blog de ilustraciones, acá al lado, con la invitación a que alguien la cuenteara.
Gran sorpresa gran (para mí, calculo que no para ustedes a esta altura): Diego recoge el guante y me manda un cuento. Yo le digo que sí, que lo voy a leer, y sin embargo distintas obligaciones me impiden leer el cuento.
Hasta antes de ayer. Sábado a la mañana abro el documento y lo leo de un tirón, Y me encuentro con un muy lindo cuento, que no sabía muy bien por qué, me resultaba navideño (ahora lo sé, pero me lo guardo). Así que se lo reenvío a él, con algunas sugerencias, y también a Silvia Angiola, la directora literaria de Axxón.
Así, tras un pequeño cambio de nombre, aparece hoy mismo en Axxón, como regalito de navidad para todos y marcando el debut literario de Diego, al menos en nuestra revista.

No creo estar diciendo demasiado si les cuento que en el relato de Diego hay una despedida. Hoy, abriendo el original de la ilustración que lo inspiró para la escritura, me doy cuenta que "Despedida" era el nombre inicial del cuento que salió en Próxima.

Así, de una despedida a otra, los dejo con este regalito de navidad.
Que la pasen muy, muy bien.

martes, 18 de diciembre de 2012

Antes de que se acabe diciembre

Me acabo de dar cuenta de que nada puse sobre el número de Axxón de diciembre, y tampoco de su editorial.
Creo que ya lo dije: me está gustando esto de comunicarme con los lectores y recibir feedback de ellos, abrir el juego y ver qué creen que pasa por mi cabeza.

Este mes el tema (o uno de ellos) fue la capacidad de propagación de un medio digital como Axxón, y cómo fueron influyendo en ella (y en nosotros) los cambios tecnológicos.

No quiero aburrirlos, simplemente contarles esto, por si aún no se enteraron. Si quieren saber más, el editorial está a un simple click de distancia. :)

Antes de que se acabe el mundo, vieron, por las dudas...

sábado, 10 de noviembre de 2012

Un editorial que vale 236

Tapa del número 236 de Axxón
Después de un tiempito volvimos a agregar, en el número de Axxón de este mes, unas líneas como mensaje editorial.
Poner palabras bajo mi firma (lo que hace que, según el diccionario de la RAE, no sea un editorial) es algo que me gusta, y con lo que me siento cómodo dentro de un ámbito como Axxón, que es mi casa. Muchas veces uno tiene la necesidad de dialogar con los lectores, presentando sensaciones e inquietudes que muy posiblemente sean compartidas, en especial esa sensación de maravilla que a muchos de nosotros nos marcó en la infancia y nunca nos abandonó.
No obstante, creo que ese espacio, dentro de Axxón, tiene dueño: se llama Eduardo Carletti. Siendo hombre generoso, él no tiene problema en que le ocupemos la casa, y yo agradecido.
Y parece que agradecidos están también los lectores, hecho reflejado al pie del mismo artículo o en mensajes privados que fui recibiendo durante la semana, al igual que el deseo de que los editoriales se mantengan. Por mi parte, siempre que tenga cosas para decir, ahí estará el editorial. Siempre que no lo quiera escribir Edu, claro. O Silvia Angiola, que siempre le escapa, que intenta mantenerse un paso en la sombra, pero que siempre está y es muy bueno, haciendo un trabajo FENOMENAL. Silvia, te aviso que no voy a dejar que siempre te escondas.
Hay muchas cosas que entre los tres les queremos contar, y parece que me toca a mí hacer de vocero. Pero más allá del toque personal que uno siempre le da a lo que escribe, apenas soy algo más que un mensajero, porque sin Edu, Silvia y el resto del silencioso grupo editorial, nada de lo que yo agregue o diga tendrá sentido.
Así que estén atentos, acérquense a Axxón y espíen. Y de paso aprovechen y lean los muy buenos cuentos que alumbrarán sus monitores, sus tabletas o cualquier otro dispositivo que se digne a contener, al menos por un rato, los exquisitos contenidos que les proponemos desde 1989.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Déjà vu

Anoche, y gracias a la invitación de Rox, una compañera de taller "literario" (lo marco así porque generalmente lo que se hace es discutir sobre ideas, no sólo procesar textos), disfrutamos de una muy rica cena a la parrilla, al aire libre y con muy buena música de fondo.
Me recordó enormemente aquellas tertulias de los viernes, durante mucho tiempo realizadas en la casa de mi amigo Aníbal, en otra época y con un grupo de personas casi completamente distinto. Textos, discusión de ideas, buena cena y música. De aquel grupo me quedan amigos de esos invalorables, sin igual. A algunos de ellos ya no puedo verlos tan seguido como quisiera, y los extraño.

Tengo la sensación, entonces, de repetir el rito, pues pasa exactamente lo mismo. Posiblemente sea mi predisposición. Posiblemente sea la magia del género fantástico: con pensamientos a veces muy disímiles, casi cualquier idea sirve de disparador para enroscarnos en discusiones que por lo general nos enriquecen, pues cotejamos, extrapolamos, contestamos y refutamos, dejando en nuestras mentes recuerdos, sabores, conceptos que tarde o temprano se transforman en textos o (en mi caso, tal vez) en imágenes.

Debo a esta gente (a los de antes, a los de ahora) mucho de lo que soy. Al menos esta parte de mí, que se emperrar en el intento de transformar ideas en algo que puede acercarse a lo artístico.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Dólares no, verdes sí

Estoy trabajando a dúo desde hace un tiempito con la Dra. Teresa P. Mira de Echeverría en la construcción visual de los personajes que está perpetrando para su nueva novela, que si alcanza la altura de los cuentos que viene escribiendo en el último año y medio será muy, muy interesante.
Una de las raza que la pueblan está formada por seres inteligentes que comparten muchas de las características de los vegetales terretres, los que han adoptado una forma antropomórfica con el fin de intereractuar con nosotros.

El resultado de este intercambio (entre Teresa y yo, a semejanza de las especies de la novela) es fecundo para ambas partes, y esta interacción nos da pie para que ambos sigamos creando. Tal vez, esta interacción se asemeje a la que se da entre un guionista y un dibujante de historietas (auque ni ahí alcanzo a influir en la obra de Teresa, que a esta altura es una de las luminarias que enriquece el firmamento de la Ciencia Ficción Argentina actual).

Para disfrutar de la novela de Teresa habrá que esperar, al menos, un tiempito. Pero para pizpear la apariencia de los seres que vivirán en esa historia, que ojalá alguna vez podamos disfrutar todos, no hay más que seguir los links de la leyenda de las imágenes.

Verde-1 y Verde-2

sábado, 15 de septiembre de 2012

Tendencias creativas personales

Quizás muchos de ustedes no estén muy enterados, pero desde hace un tiempito volví a integrar un taller literario entre pares, algo que solíamos hacer, hace ya bastante tiempo, con gente del CACyF y de Axxón en particular.
Y no hay caso, che. No aparece esa producción que uno espera generar a partir de ese fecundo intercambio de ideas tan común en grupos de este estilo (y más si el hilo conductor es la literatura fantástica). Pude escribir algunas cosas, pero no demasiado.
Pero sí puedo llegar a generar una, dos o más ilustraciones en una semana. Nada brillante, pero sale. Y sale porque quieren, necesitan salir, ser creadas.

¿Por qué?

Pensando sobre eso, creo entender por dónde viene la cosa:
Mi trabajo es escribir. Programas de computadoras, ejercicios sobre programación, apuntes sobre teoría, y más programas. Todo el tiempo armando rastis de palabras y símbolos. Creativamente.

La creatividad busca no aburrirse, y se ve que en mi caso, hoy, busca expresarse evitando las palabras.
Así que la hago corta y me voy a dibujar.

sábado, 9 de junio de 2012

El artista invisible

Dentro de las publicaciones dedicadas al fantástico que conozco, no suele ser común el reconocimiento a la obra de un tipo de artista que suele pasar invisiblemente ante los ojos (paradoja mediante) de los observadores. Claro que su labor, al menos en estos medios, es la de acompañar. Partenaires necesarios o no, tengo la sensación de que son pocos, muy pocos, los que hacen algún comentario sobre el difícil arte-oficio de la ilustración.
Inmersos en una sociedad visual, estamos acostumbrados a la existencia omnipresente de las imágenes, como si las mismas brotaran sobre el papel (analógico o digital) conejilmente, una detrás de otra y de manera sobrenatural.

Mientras escribo estas líneas levanto la cabeza y ante mí, autografiada, cuelga una obra de Ciruelo. Más allá, dos más del mismo autor. Por toda la casa hay dibujos o pinturas, los primeros generalmente míos, las pinturas de Laura, mi esposa. Con estilos muy distintos, las formas y los colores nos unen. Verla dibujar o pintar hace que yo mismo tenga ganas de tomar mis útiles y emprender una nueva obra. Ella me moviliza, me inspira al igual que las musas.
Si no es la primera vez que pasan por aquí sabrán que, salvo la música (que me sigue esquivando, aunque cada vez menos) en todo me enrosco y termino haciendo algo. Bien, mal, pero hago. Y cuando pasa eso, cuando uno está libre para dibujar o pintar, la mano fluye, las formas nacen y crecen, y nadie nos detiene, porque la creatividad, en ese momento, está a full.
Pero ilustrar un cuento o un libro es otra cosa. Quien no lo sufra en carne propia (ilustrador, escritor o editor) sabe lo difícil que puede ser ilustrar un texto. Uno no puede dibujar cualquier cosa. O sí.
Desde mi punto de vista hay dos formas de acompañar una historia a través de la ilustración: una es buscar una imagen bella que pueda o no estar relacionada al texto; la otra, hacer una ilustración inspirada en el mismo, pero que debe tener la sutileza de no contar de más, no romper la magia que forman las palabras.
Todo gran capocómico tuvo (tiene) alguien que le da pie para rematar la broma, un interlocutor de nivel que brilla con luz propia pero sin hacerle sombra: eso mismo es lo que intenta ser y hacer un ilustrador.
Por último, conozco el oficio de corrector literario, pero no el de corrector plástico. La obra del ilustrador es propia, y completamente suyos los defectos y las virtudes. Y también suyo parece ser el silencio ajeno, ya que suele ser el omnipresente artista invisible.

No es por mí (no sólo por mí) que escribo esto. Va también como agradecimiento a todo aquel que con su inspiración, su mano desinteresada, acompaña la obra de escritores y periodistas. Por agregar ese plus al bello arte de las palabras, por inspirarme todo el tiempo y enseñarme a contar sin develar, por alegrar mi vida a través de la magia de los colores y las formas.

[Esta nota no lleva ilustraciones pues ningún ilustrador fue sacrificado para la realización de la misma. Todo se verá más plano, pero quedaré en paz con la Asociación Internacional de Protectores del Artista Invisible]

jueves, 8 de diciembre de 2011

El noviembre de Yoss

Un poco más tarde que de costumbre se cerró el número de noviembre de 2011 de la revista Axxón, dedicado al escritor cubano Yoss. Hacía ya mucho tiempo que no se dedicaba un número a un escritor, y creo que es la primera vez que se publica material de tanta variedad temática y generado por un único autor. Yoss (su nombre real quedó relegado a su documento de identidad, allá lejos y hace tiempo) entregó una buena y variada cantidad de cuentos de todos los tamaños, dos novelas cortas, dos artículos, y hasta una entrevista realizada a la distancia por Ricardo Germán Giorno. Lamentablemente debo decir que esa generosidad a la hora de ofrecer material propio no es común, y menos de un autor que publica en varios idiomas y en distintos países del nuevo y el viejo mundo. Podría decirse que el material no es nuevo, pero en él se ve el crecimiento de un autor que tiene mucho para decir, lo que resulta un verdadero camino de aprendizaje para aquellos que quieran animarse a la creación literaria. Aunque uno de sus temas preferidos (tal vez EL tema) sea la biología, se desenvuelve muy bien en los temas más variados, con un buen manejo de lo visual en la descripción armas, naves y escenas de acción. Sin más, y ahora ya completo, si no lo hicieron aún los invito a recorrer este número de Axxón, que seguramente no los va a defraudar.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Dialogando con M.C.Carper

Mario C. Carper (MC para los amigos y conocidos) es otro amante de la ciencia ficción y del arte gráfico. Hace historietas, ilustra y también escribe, y lleva desde hace bastante tiempo una larga historia llamada "Enfrentamiento de los Dioses". Y entre otras cosas tuvo el buen tino de armar una suerte de diálogos con gente del mundillo del  fantástico "y otras artes" (tal como dice él). Estos díálogos son por lo general muy suculentos, en los que se ven las ideas de los invitados y en las que Mario va intercalando sus propias opiniones y nuevas preguntas, en un ida y vuelta que, al menos a mí, me resultó interesante en todas las que pude leer.
Hace unos días apareció publicado el diálogo que se dio entre nosotros, que quizá alguna vez extendamos o continuemos, porque creo que quedaron varios casas para decir (y eso que fue largo). El resultado puede leerse aquí.
¡Gracias, Mario!

domingo, 28 de agosto de 2011

¿En qué andás, chabón?

Y... acá andamos. Bien, gracias, tratando de hacer un poco de "arte" entre las otras cosas que uno debe hacer (como todos) para sobrevivir. Hay que reconocer que uno tiene la suerte de trabajar en cosas que le parecen interesantes, para las que se tiene vocación o, al menos, en las que uno se mueve con cierta facilidad o comodidad. Sarna con gusto pica, pero menos, y eso no es algo que le pase a todo el mundo. Debo estar agradecido de ello.

Pero calculo que les resultará más interesante que les cuente qué cosas estoy haciendo más allá de lo laboral. Bueno, he vuelto a las andadas y por estos días, bloc de hojas blancas, lápiz negro y colectivo Almagro-Puerto Madero de por medio, volví al dibujo. No es algo que uno diga "Ay, qué maravilla", pero sí es algo que me relaja y mantiene viva esa parte del cerebro que no uso tanto. En el medio intenté un par de hojitas dedicadas a El Encarrilador, pero no hay caso, sigo sin encontrar ese estilo manual que supere a mi gusto lo que ya venía haciendo con mouse. Ya llegará.
Mientras, me divierto.

Y de vez en cuando surge la posibilidad de ilustrar algún cuento. No me acuerdo cuál fue el último que comenté por aquí, pero varios de ellos ya aparecieron en el blog de aquí al lado, Digitales y AnalógicAxx. Hoy mismo apareció uno nuevo, ilustrando el cuento “Traslaciones”, de la cubana Teresa Dovalpage.


martes, 14 de junio de 2011

Concurse ya

Hace unos días se fue dando en Axxón un intercambio pseudoepistolar sobre la posibilidad de realizar un nuevo concurso literario.
He participado en diversos concursos literarios, de ambos lados "del mostrador", y les puedo asegurar que no es moco e' pavo.

Mi opinión (nada sesuda, pero sentida), aquí: Sobre publicaciones, premios y especies similares

sábado, 13 de noviembre de 2010

Lecturas y escrituras

Lecturas:
Otra grata sorpresa de parte de Claudia Cortalezzi: su Una simple palabra, me gustó mucho, y es algo que ya tengo incorporado desde los primeros cuentos que le leí en Axxón. Bastante prolífica, Claudia va haciendo su lugar en el fantástico argentino a muy buen ritmo. ¿Cómo escribe? No da demasiadas vueltas para mostrarnos una visión oscura de lo fantástico, rozando el lado gore del realismo mágico a veces, pero siempre inclasificable. Esa es lejos su mejor faceta. Quizás en eso resida la potencia de sus escritos. Recomiendo su lectura. [Una simple palabra, Editorial Andrómeda].
Por supuesto, estoy devorando Cuásar 50-51. Como ya había leido algunos cuentos (a razón de la tapa) la empecé por la no-ficción, que en el caso de casi todas las publicaciones argentinas del fantástico es al menos tan buena como en lo ficcional. Muy interesante la reseña de Claudio Barbeito sobre estos 25 años con Cuásar, porque en parte es la historia de nuestro país en este último cuarto de siglo. También leí el ensayo de Eric S.Raymond, su Historia política de la Ciencia-Ficción, con la que en parte coincido aunque sea una visión más que nada norteamericana del género.También ya fueron deglutidas las Bibliográficas y el Et-Al, así que ya arrancaré con la lectura y relectura de las ficciones, que en este número doble festeja de lo lindo este medio centenar. Y más allá de que no sea el número con más páginas (Luis me corrigió, ya hubo un número de casi 300) así en formato libro se ve impresionante, y ya está en mi biblioteca junto al libro de Axxón, los otros libros de ediciones Cuásar y los pocos donde puedo llegar a encontrar un cuento de mi autoría.

Y ya que hablamos de mis cuentos, después de muchísimo tiempo me puse a escribir algo (con pretensiones literarias) de nuevo. Como siempre, la musa me agarra cuando estoy debajo de la ducha, despavilándome, así que deberá perdonarme si no recordé bien sus palabras; después de todo la culpa la tiene ella, por soplarme cosas siempre en las situaciones menos oportunas. Se trata de un cuento en parte político, en parte relacionado a cómo somos.
Veremos si llegamos a algo...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Una tertulia encarriladora.

Aunque parecía imposible, al final pude estar presente en la Tertulia de Buenos Aires de este mes.
Las razones eran varias: ver a amigos a quienes no veía hacía ya mucho tiempo, reencontrarme con el "ambiente" cienciaficcionero local, al menos en parte, estar presente en la salida de Cuásar y cumplir con una vieja promesa.
Escrachado al llegar a la Tertulia.

Vamos por partes.

Cuásar 50-51, ya en mis manos.
Muy linda quedó la Cuásar 50-51. Bonita de afuera (no debería decirlo, pero quedé sorprendido con su calidad final), suculenta por dentro con sus doscientas páginas de calidad garantizada. Hablando con Luis Pestarini, es muy probable que este formato se mantenga (aunque con menos páginas). Me recuerda a Nueva Dimensión.

Con Luis Pestarini, editor de Cuásar (al centro) y Marcelo Di Lisio, responsable del nuevo diseño gráfico de la revista (derecha).


¡Promesa cumplida!
Pero yo también tenía otros motivos personales para estar de festejo. Supongo que sabrán que El Encarrilador cumplió 500 apariciones, que está ahora de vacaciones, haciendo su propio revival en el blog de al lado y tomando impulso para volver. Lo que no muchos saben es que hace algo más de un año, había prometido a un amigo entregarle el borrador cuando la tira terminara esta etapa. Ayer fue ese día. Martín, espero que disfrutes de los dibujos (vas a ver que hay diferencias con respecto al resultado final pero el espíritu es el mismo), y que no se te ocurra cumplir esa promesa de "cuando te mande los muchachos este cuaderno va a valer más". No creo que sea así, pero en cierta forma (ja) es un halago. Por algo sos el fan número 1 de El Enca.
Como siempre, me quedé con ganas de compartir más. Como siempre, me quedé con ganas de ver a algunos que esperaba encontrar y no fueron (Santiago, se te extraña).
Y de vez en cuando vos, que estás leyendo esto y no fuiste nunca, podrías pegarte una vuelta. Si te gusta la literatura fantástica no podés dejar de acercarte.

sábado, 30 de octubre de 2010

Adonde este Encarrilador nunca había llegado antes

Estoy muy feliz.

Acabo de enviar para su publicación, mañana domingo, la tira número 500 de El Encarrilador.
Algunos pensarán que es una estupidez, que cómo hacer un dibujito puede poner tan feliz a alguien. Es que este pequeño personaje, que había sido creado simplemente para crear un hueco que había dejado otra tira (Alienada, de Leonardo Bouin) se ha ganado mi cariño y ahora, creo, ya merece ser incluido en mi currículum vitae. He publicado aquí muchas entradas sobre él, contando su origen y todo lo que vino después, durante apenitas algo más de seis años y medio. ¿Cómo no encariñarme?
Haberla hecho me ayudó a dominar bastante mi capacidad de dibujo a través de herramientas digitales, y desde hace un año, también, lo que hago a mano, por ese cuadernito que ya nombré varias veces.

Un quinientos es un lindo número para mirar para atrás y ver lo hecho con nuevos ojos. Por eso mismo empezaré con noviembre a republicar la tira, diariamente. Para los que quieran recibir la tira a diario y tengan pachorra de recorrer las páginas de Axxón, la distribuiré linkeándola a varios medios. Para los que quieran ver una tira junto a la otra. Y los que no se aguanten y quieran seguir, claro, estará en Axxón, como siempre.

Bueno... como casi siempre.
Un quinientos también es un lindo número para mirar hacia adelante. Si bien no he tenido aún una buena cantidad de votos, la encuesta que estoy haciendo en este blog ya muestra una tendencia, y pienso encarrilarme tras ella. Pero para hacerlo necesito parar un poco, al menos de publicar. Prometo que serán sólo unos días.
Mientras léanse algunos cuentos, una buena novela, o visiten Villagrafic, donde hay muchas otras cosas interesantes.

Pero ojo, no se elviden del Enca, que cuando menos se lo esperen va a estar encarrilándonos de nuevo.

lunes, 25 de octubre de 2010

Hermano Menor

No siempre se da la posibilidad de publicar una obra como esta, y menos en una publicación del tipo de Axxón. Si bien no es la primera vez que se publica una novela en este medio (y tampoco la primera vez que se publica allí una obra extensa de este autor) hoy, 25 de octubre de 2010, se pone a disposición de los lectores la novela "Hermano Menor", de Cory Doctorow.
No quiero adelantar nada. Vayan, lean y disfruten.

domingo, 24 de octubre de 2010

Se acerca el verano

Si aun no han leido esa gran historia que es "Las islas del verano" (Ediciones Cuásar) traten de conseguirla y léanla. Aparentemente Ian R. McLeod gusta de personajes controvertidos, historias alternativas y una buena imaginación. Si a eso le sumamos una gran sensibilidad humana (que la noto en las tres historias que conforman este libro y en otras que he bebido en otras fuentes), la tarea de darle una cara de presentación se hace mas fácil. De hecho, para este libro terminé eligiendo la imagen más oscura, porque se me ocurrieron otras, que tambien me gustaban (en especial una de dos ciclistas atravesando el campo escocés, cerca de la costa).
Ya comenté hace poco cómo imagino el proceso de creación de una portada (aunque ojo, tampoco estoy inventando la pólvora): debe contar algo que enganche, pero sin deschavar, y debe tener fuerza y decirle al posible lector "vení, animate".
No sé si lo logro, pero sé que me gusta pasar por todo el proceso de creación, para el cual muchas veces quedan imágenes descartadas, por la razón que fuere.
Las islas del verano (en realidad "The Summer Isles") tiene muchas imágenes sugerentes, pero hay una que para mí hace un quiebre, un antes y un después en lo que va pasando. Y esa imagen es la que impulsó la tapa.
No voy a contarles esa escena, porque es mejor leerla dentro del contexto, pero sí les quiero mostrar otra imagen que forma parte de ese universo y que también está en el libro. Un detalle, nada más. Y si bien lo que se ve en este afiche no es exactamente lo que se lee en él (imaginen de dónde salió ese texto) lo que ilustra tiene el mismo espíritu.
Este es un claro ejemplo de propaganda política, de guerra, porque la realidad no resultó ser tan así...
No les cuento más. Sólo les dijo lo siguiente: ahora que viene el verano, piénsenlo dos veces antes de embarcarse hacia las islas.