lunes, 1 de abril de 2013

Disquisiciones inocuas

Siempre, de una manera u otra, volvemos a rizar el rizo.
Me refiero a la ya eterna discusión sobre géneros literarios y la literatura en general, entre la capacidad de las grandes editoras para ocupar omnipresentemente las vidrieras y lo cortos que nos quedamos los demás a la hora de ocupar ese lugar que creemos nuestro.
Voy a pensar en esto, pues ya estamos en abril y en estos días arrancará un nuevo número (el 241) de Axxón.
Están invitados a opinar.

Nos escribimos,
Daniel

Pd: el título de la entrada es el nombre de una vieja sección de Axxón, creada por Fernando Juliá.

sábado, 2 de marzo de 2013

240 números de Axxón

Hay números que, si uno los piensa, son escalofriantes. Este es uno de ellos: doscientos cuarenta números de una publicación hecha verdaderamente a pulmón no es algo que se dé tan seguido. Más si esa friolera de números responde a una trayectoria que ya superó la mayoría de edad.

Ahora mismo, mientras escribo estas líneas (y tal como vengo haciendo en los últimos meses) estoy escribiendo el borrador de lo que será el editorial de este número. Seguramente este tema deberá estar presente, aunque también hay otros que me están dando vuelta en la cabeza y también quiero que estén.
Y pienso, también, en mis amigos editores, en su capacidad para dejar claras sus ideas en una página, en los tantos y tando editoriales que Eduardo Carletti ha escrito para Axxón. "¿Cómo hacés?", le pregunté alguna vez, cuando sabía que había estado trabado. "Me siento a escribirlo y sale, porque en realidad está ahí", fue a veces la respuesta. Y es como los cuentos que salen de un tirón, que en realidad están dentro de la cabeza, procesados en background, y prácticamente sólo resta volcarlos en palabras.

Sea como sea, en horas, nomás, sabré el resultado.

sábado, 19 de enero de 2013

Enero tardío

Buenas.

Diversas razones de índole personal hicieron que el año axxonita (no mío, sino de Axxón) arrancase un poco más tarde que de costumbre, pero cuando lo hizo, me parece, fue contundente.

Cuando me llegó el primero de los cuentos (cuando le llegó a mi alter ego, el ilustrador) lo disfruté enormemente. Al volver a leerlo, durante el armado, volví a disfrutarlo, y creo que es un cuento que puede gustarle mucho, por ejemplo, al escritor Alejandro Alonso, quien gusta mucho de los rulos temporales (y no hablo del jopo del Capitán Kirk).
Luego, un artículo clase Z... Z de "zombi", claro, tan en boga últimamente. Aquí, de vuelta el alter ego haciendo de las suyas, esta vez sobre fotos de una marcha zombi por la ciudad.

Igual, poco pueden estas ilustraciones contra la maravilla, entre tantas maravillas, que nos regala cada tanto Guillermo Vidal, y que esta vez, nuevamente, utilizamos como tapa.

Por cierto, y como si todo estuviese flotando por ahí y uno pudiera captarlo, un editorial que parece hilvanar el número, aún cuando fue escrito antes de conocer el contenido del mes. Así se dan las cosas, a veces.

Todavía, el número 238 de Axxón no murió, así que vaya uno a saber qué sorpresas deparará. Y el año recién comienza.

Espero que para todos sea un año fabuloso.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Un regalo de Navidad

Hay un cuento de Yoss (escritor cubano) que se llama "Los meandros de la historia" en el cual, en clave de humor, una organización se dedica a acomodar la historia humana según las necesidades de sus clientes.

No, no es exactamente eso lo que pasó, pero siempre viene a mi cabeza ese titulo cuando los vericuetos y rizos de la realidad parecen armados para que calcen a la perfección, como en las películas y los libros.

Hay una palabra que es el Alfa y el Omega de toda la historia que quiero contarles. Esa palabra es "Despedida".

Déjenme explicarles. Conocí a Diego Fernando Prado Riestra por razones laborales, trabajando en HP. Luego de un par de proyectos juntos, yo me moví a otra cuenta y luego dejé la empresa, pero mantuvimos el contacto.
Por otro lado, conocí a Laura Ponce a través de Axxón, y aunque ella dejó la revista para dedicarse a sus propios proyectos (en especial su revista Próxima) siempre estamos en contacto, y tengo la dicha de que hoy Laura sea una de mis mejores amigas.

¿Qué los une?
La imagen en cuestión
Resulta que Laura me pidió, hace un tiempo, una ilustración para un cuento. La misma no cumplía con ciertos requisitos (caía en el peor de los pecados: contaba de más) y fue reemplazada por otra. Sin embargo, la ilustración inicial me había gustado y la agregué como ilustración libre en Digitales y AnalógicAxx, mi blog de ilustraciones, acá al lado, con la invitación a que alguien la cuenteara.
Gran sorpresa gran (para mí, calculo que no para ustedes a esta altura): Diego recoge el guante y me manda un cuento. Yo le digo que sí, que lo voy a leer, y sin embargo distintas obligaciones me impiden leer el cuento.
Hasta antes de ayer. Sábado a la mañana abro el documento y lo leo de un tirón, Y me encuentro con un muy lindo cuento, que no sabía muy bien por qué, me resultaba navideño (ahora lo sé, pero me lo guardo). Así que se lo reenvío a él, con algunas sugerencias, y también a Silvia Angiola, la directora literaria de Axxón.
Así, tras un pequeño cambio de nombre, aparece hoy mismo en Axxón, como regalito de navidad para todos y marcando el debut literario de Diego, al menos en nuestra revista.

No creo estar diciendo demasiado si les cuento que en el relato de Diego hay una despedida. Hoy, abriendo el original de la ilustración que lo inspiró para la escritura, me doy cuenta que "Despedida" era el nombre inicial del cuento que salió en Próxima.

Así, de una despedida a otra, los dejo con este regalito de navidad.
Que la pasen muy, muy bien.

martes, 18 de diciembre de 2012

Antes de que se acabe diciembre

Me acabo de dar cuenta de que nada puse sobre el número de Axxón de diciembre, y tampoco de su editorial.
Creo que ya lo dije: me está gustando esto de comunicarme con los lectores y recibir feedback de ellos, abrir el juego y ver qué creen que pasa por mi cabeza.

Este mes el tema (o uno de ellos) fue la capacidad de propagación de un medio digital como Axxón, y cómo fueron influyendo en ella (y en nosotros) los cambios tecnológicos.

No quiero aburrirlos, simplemente contarles esto, por si aún no se enteraron. Si quieren saber más, el editorial está a un simple click de distancia. :)

Antes de que se acabe el mundo, vieron, por las dudas...

sábado, 10 de noviembre de 2012

Un editorial que vale 236

Tapa del número 236 de Axxón
Después de un tiempito volvimos a agregar, en el número de Axxón de este mes, unas líneas como mensaje editorial.
Poner palabras bajo mi firma (lo que hace que, según el diccionario de la RAE, no sea un editorial) es algo que me gusta, y con lo que me siento cómodo dentro de un ámbito como Axxón, que es mi casa. Muchas veces uno tiene la necesidad de dialogar con los lectores, presentando sensaciones e inquietudes que muy posiblemente sean compartidas, en especial esa sensación de maravilla que a muchos de nosotros nos marcó en la infancia y nunca nos abandonó.
No obstante, creo que ese espacio, dentro de Axxón, tiene dueño: se llama Eduardo Carletti. Siendo hombre generoso, él no tiene problema en que le ocupemos la casa, y yo agradecido.
Y parece que agradecidos están también los lectores, hecho reflejado al pie del mismo artículo o en mensajes privados que fui recibiendo durante la semana, al igual que el deseo de que los editoriales se mantengan. Por mi parte, siempre que tenga cosas para decir, ahí estará el editorial. Siempre que no lo quiera escribir Edu, claro. O Silvia Angiola, que siempre le escapa, que intenta mantenerse un paso en la sombra, pero que siempre está y es muy bueno, haciendo un trabajo FENOMENAL. Silvia, te aviso que no voy a dejar que siempre te escondas.
Hay muchas cosas que entre los tres les queremos contar, y parece que me toca a mí hacer de vocero. Pero más allá del toque personal que uno siempre le da a lo que escribe, apenas soy algo más que un mensajero, porque sin Edu, Silvia y el resto del silencioso grupo editorial, nada de lo que yo agregue o diga tendrá sentido.
Así que estén atentos, acérquense a Axxón y espíen. Y de paso aprovechen y lean los muy buenos cuentos que alumbrarán sus monitores, sus tabletas o cualquier otro dispositivo que se digne a contener, al menos por un rato, los exquisitos contenidos que les proponemos desde 1989.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Déjà vu

Anoche, y gracias a la invitación de Rox, una compañera de taller "literario" (lo marco así porque generalmente lo que se hace es discutir sobre ideas, no sólo procesar textos), disfrutamos de una muy rica cena a la parrilla, al aire libre y con muy buena música de fondo.
Me recordó enormemente aquellas tertulias de los viernes, durante mucho tiempo realizadas en la casa de mi amigo Aníbal, en otra época y con un grupo de personas casi completamente distinto. Textos, discusión de ideas, buena cena y música. De aquel grupo me quedan amigos de esos invalorables, sin igual. A algunos de ellos ya no puedo verlos tan seguido como quisiera, y los extraño.

Tengo la sensación, entonces, de repetir el rito, pues pasa exactamente lo mismo. Posiblemente sea mi predisposición. Posiblemente sea la magia del género fantástico: con pensamientos a veces muy disímiles, casi cualquier idea sirve de disparador para enroscarnos en discusiones que por lo general nos enriquecen, pues cotejamos, extrapolamos, contestamos y refutamos, dejando en nuestras mentes recuerdos, sabores, conceptos que tarde o temprano se transforman en textos o (en mi caso, tal vez) en imágenes.

Debo a esta gente (a los de antes, a los de ahora) mucho de lo que soy. Al menos esta parte de mí, que se emperrar en el intento de transformar ideas en algo que puede acercarse a lo artístico.