sábado, 6 de diciembre de 2008

Las Islas del Verano: Habemus Tapa

Bien. Vuelvo después de mucho tiempo sin andar por acá (no había nada interesante que contar... bueno, sí, había algo relacionado al editorial de Axxón de noviembre, pero no tuve tiempo de hacer nada).
Y vuelvo con algo que se viene dando desde este año: las tapas de la excelente colección de libros de Cuásar. Esta vez fue el turno de Ian R. McLeod, un autor al que a partir de este libro seguiré de cerca, pues me gustaron mucho las tres historias que leí (y que componen el libro), y en especial Las Islas del Verano, novela corta que ha ganado los premios Sidewise y World Fantasy. La historia trata sobre una realidad alternativa donde los Aliados son quienes pierden la Primera Guerra Mundial, y eso hace que el curso de los acontecimientos ya no coincidan con los de nuestra propia realidad. Aquí se ve la maestría de este autor, que trabaja muy bien desde un personaje muy bien y profundamente delineado para mostrarnos en qué consiste el cambio. En partes me recordó a otra ucronía llamada El último día de la Guerra, de Christopher Priest... pero esa ya es otra historia.
El libro se completa con otras dos historias de muy buen nivel y de distinto "color": Nueva luz sobre la ecuación de Drake está ambientada en un futuro relativamente cercano y está relacionada con la famosa ecuación, el proyecto Seti y, por otro lado, con la transformación de los cuerpos con el uso de nanomáquinas. La tercera historia, Isabel de la Caída, está en el límite entre la ciencia ficción y la fantasía, pues habla sobre una transformación político-religiosa que transcurre en un planeta muy, muy lejano, pero podría haber sido una más de las historias de Aladino o, tranquilamente, un cuento de uno de mis autores favoritos: Carlos Gardini.
Y aunque las tres historias parezcan completamente distintas (y lo son), todas bailan alrededor del mismo leitmotiv, ya que nos hablan sobre dos temas humanísimos: el amor y la soledad.
Creo que Luis Pestarini está haciendo un trabajo impecable como director y seleccionador de esta colección, que ya lleva cuatro títulos (tres publicados, uno a punto de salir). Sólo resta esperar que lleguen a las librerías. Y que pueda seguir creciendo como colección, claro.
Por lo pronto, aquí está la tapa de Las Islas del Verano.



Nos escribimos...

sábado, 11 de octubre de 2008

¡Hay, Fraguita!

Es sabido que a pesar de la enorme capacidad creativa que muestra Fraga, nuestro amigo del alma y genial dibujantes "y cartonista", nosotros insistimos y le enviamos, cada tanto, algunas ideas que él muy gentilmente acomoda y transforma en lo que dio a llamar "Ondas Fraguianas". Pero hay veces que colaboramos indirectamente. Sabio observador de todo lo que pasa, se alimenta de todo, todo, lo que hay por ahí. Incluso los mails de las listas.
Resulta que, hace bastante, alguien me "amenazó" en una lista. Esa amenaza tuvo una respuesta (no demasiado "valiente", pero entendamos que fue todo completamente en joda). Y así, Fraguita lo rescató del completo olvido y lo transformó en la Onda Fraguiana de esta semana.
Así que no hay error en el título: ¡Hay, Fraguita, ideas en el aire!
Él, simplemente, las toma y transforma para deleitarnos a todos.

domingo, 21 de septiembre de 2008

19 años D.A.

¿Increíble?

Me acuerdo como si fuera ayer: en el espacio cultural de una librería de Buenos Aires (la librería Gandhi) Eduardo Carletti y Fernando Bonsembiante presentaban algo que cambiaría la vida de muchos. Se trataba, ni más ni menos, del número 0 (cero) de la revista Axxón, Ciencia Ficción en Bits.
No era un momento fácil: no había plata, y la idea de llevar adelante una revista que pudiera subsistir era impensable.
Dice el mito que nació en joda, que Eduardo y Fernando imaginaron, durante la vuelta a sus casa del oeste del conurbano bonaerense, una revista que cumpliera con los gustos de todos y cada uno de los socios del CACyF (Círculo Argentino de Ciencia Ficción y Fantasía), y así ganar el premio Más Allá.
¿Cómo hacerla, si el costo del papel era prohibitivo? Cuando se juntan personas con mucha imaginación, talento y conocimientos técnicos suelen nacer maravillas. Y así nació Axxón. Con un costo relativamente bajo (cerebro y horas de trabajo) y un mundo por delante, fue creciendo mes a mes para transformarse en eso que casi todos ustedes conocen.
Así que, ¡Felíz Cumpleaños, Axxón!
Y aunque ahora esté un poco alejado de tu vida diaria: yo siempre estaré orgulloso de ser Axxonita :)

viernes, 12 de septiembre de 2008

Programaxxión

Hola, sí, claro: no vengo, no escribo...
Y encima, sólo pasé por acá para contarles que largué con programaxxión, un segundo blog donde pondré aquellas cosas que tenga ganas de decir sobre el mundo de la programación de software: rutinas y algoritmos, curiosidades, detalles sobre algún programa, tendencias, lenguajes...

Nos vemos.
Y, si no, ¡nos ponémo'anteojo!

domingo, 22 de junio de 2008

Dibujos on line

Mis diseños y yo, al día de hoy
Buenas.

Hace mucho tiempo que no paso por acá, ¿no? El asunto es que había (y hay) muchas cosas por hacer.
Pero de vez en cuando uno se da algún ratito, y gracias a la recomendación de mi amigo Carlos Chiarelli conocí Myoats, un sitio maravilloso donde crear dibujos y diseños se hace muy fácil.
Tiene muchos aciertos: está encarado para trabajar directamente sobre la web y todos los dibujantes pueden exponer (si quieren) sus creaciones.
También pueden ver las creaciones de otros artistas, votarlas (lo que generar un ranking siempre en movimiento, donde las obras más votadas se ven durante cuarenta y ocho horas o hasta que otra obra la desplaza del Top), relacionarse entre sí...
Lo que más me gusta es la interfaz, muy intuitiva y preparada para generar diseños de simetría bilateral y radial (de 1 a 16 ejes de simetría), con o sin "espejo". Hay resultados que son espectaculares, y yo ya tengo guardaditos en mis preferencias a algunos creadores.
Vayan, vean, prueben. Es muy probable que se queden.

lunes, 28 de abril de 2008

Enca, de vacaciones


Así lo agarran sus primeros cuatro años: de vacaciones.
Vean, si no, qué tal le queda la onda Indy.
Lo cierto es que dejó todo a medio hacer: muy fiaca de su parte.

Por lo pronto, les cuento que está disfrutando de lo lindo (creo que puede verse en su cara) mientras yo, acá, tipeando a estas horas de la noche simplemente para desearle un ¡Feliz Cumpleaños, Enca!

domingo, 27 de abril de 2008

Historia de una historia

Hace ya mucho tiempo, dentro de un taller literario en el que yo participaba bastante y ahora casi nada, surgió un ejercicio basado en escribir un cuento a partir de 10 palabras elegidas por otra persona (generalmente escritores) que aparecen en un blog llamado, justamente, Diez Palabras. Creo que fue uno de los ejercicios más prolíficos del taller, ya que dio origen a muchas historias de muchos autores distintos. De mi propia mano, en un primer momento, salieron 2 cuentos: La picazón, que salió de la lista de palabras número 19, de Daniela Gutiérrez y ¡Rataplán!, basado en la lista número 16, de José Antonio Millán. El primero fue publicado en Axxón y el segundo en Alfa Eridiani.
Pero la cosa no terminó ahí.
En un primer momento pensé en escribir un cuento con cada una de las listas existentes (hoy son 410). Para eso, ¿por qué no empezar por el principio? Entonces voy, busco la primera lista y me encuentro con sándalo, penumbra, jacarandá, sombra, cristal, hexámetro, ámbar, runa, anhelar, arena. Esta lista de palabras la armó, aparentemente, nuestro Jorge Luis Borges.
¡Qué tentación! ¿Cómo no usar al mismo autor como personaje? ¿Cómo hacerlo sin caer en algún lugar común?
Al final, y después de mucho pensarlo, el cuento salió, con Borges y las diez palabras, que ahí siguen, aunque no en el orden que figura más arriba.
El cuentito durmió un largo sueño y en especial porque a mí no me convencía.
Hace poco, buscando entre el material que tenía, lo encontré. Y me pareció bastante mejor que en aquella primera instancia.
El asunto fue que, como seleccionador de material para Axxón, no quería que el cuento fuese tratado de manera especial por ser mío. Ni a favor, ni en contra. Así que me inventé un seudónimo y lo mandé así. Quería que el cuento pesara por sí mismo.
El cuento, al menos entre los conocidos que lo evaluaron, funcionó. Y tan bien funcionó el tema del “supuesto autor”, que ahí está, con su nombre.

Y acá viene la última parte de la historia, al menos por el momento. Hasta ahora lo leyeron 155 personas, y salvo un comentario aislado y en privado (que me llegó por error) no supe nada más. ¿Es verdaderamente tan bodrio que nadie se atreve a decir nada?

¿Cómo? ¿Que cuál es el cuento? Creo que no hace falta dar el nombre, con diez palabras como pista y Borges como personaje debería alcanzar, ¿no?